Los cambios biológicos en los tejidos que se originan debido a la actuación del campo magnético pulsado de baja frecuencia se pueden utilizar positivamente en toda una serie de problemas de salus. Los efectos se pueden resumir en seis grupos básicos y efectos curativos:
Efecto contra el dolor (analgésico) – El campo magnético pulsado de baja frecuencia condiciona, gracias a la inducción, la formación de corriente en las fibras nerviosas que imposibilita el paso de impulsos dolorosos desde el lugar afectado a través de la médula espinal hasta los centros del cerebro y, a consecuencia de este proceso y de otros mecanismos (la formación elevada de endorfinas, represión de la inflamación y de edema, miorelajación), se logra mitigar el dolor.
Polaridad de los aplicadores
Los pulsos de la polaridad generada en los equipos Biomag permiten tener en los aplicadores siempre la misma polaridad en un lugar determinado (la polaridad de los aplicadores y su identificación se describen en la pág. 22).
De los aplicadores disponibles en nuestra línea de productos (véase más adelante) seleccionamos siempre el más conveniente para el objetivo terapéutico concreto. Este aplicador lo ponemos lo más cerca posible a la parte del cuerpo a curar. Algunos aplicadores se pueden fijar a la parte afectada del cuerpo mediante una cinta elástica.
La descripción que se indica a continuación está orientada a la selección de las frecuencias y otros parámetros del campo magnético pulsado de baja frecuencia de acuerdo a los objetivos terapéuticos. Sirve para una selección individual. Los efectos curativos se indican en las págs. 28 - 30. Para cada una de las diagnosis también es posible usar los ajustes de selección de los parámetros ya preestablecidos (págs. 7 - 12).
En la SELECCIÓN INDIVIDUAL en cada una de las frecuencias e intensidades se indica la forma del pulso. Las formas agudas del pulso producen un efecto estimulante (AGUJA, TRIÁNGULO), otras formas (ÓVALO, RECTÁNGULO) producen un efecto analgésico y liberan los espasmos. El barrido de frecuencias en secuencias de 3 minutos produce un transcurso fluido del efecto requerido.

Por lo general, tanto las aplicaciones de la magnetoterapia como su duración varían según cada caso, a veces algunas aplicaciones de larga duración se tienen que repetir. El número de aplicaciones suele ser 2 veces al día y en casos más graves la aplicación se puede realizar 3 veces al día o más, con un intervalo recomendado de 6 horas.

La cura mediante el imán se conoce desde hace siglos. La palabra magneto (equivalente en español a imán) deriva de la antigua ciudad griega de Magnesia donde se explotaba el material magnético, el óxido ferroso férrico, como materia prima. Existen leyendas no documentadas que señalan que los chinos ya conocían y utilizaban el imán 4 500 años antes de Cristo. El polvo magnético se utilizaba antiguamente con objetivos curativos, por ejemplo en forma de pastillas por vía oral, de enemas, cataplasmas o se utilizaba para preparar “bebidas de la eterna juventud“, etc. Las cataplasmas con polvo magnético fueron particularmente efectivas en la sanación de
heridas o en estados postaccidentales, también en el caso de dolores de articulaciones o de la columna e inflamaciones articulares causados por una contusión. Ya el emperador romano Claudio se curaba de artritis en baños llenos de „peces eléctricos“. Ahora sabemos que se trataba del pez raya que descargaba corriente eléctrica al contacto y generaba un campo magnético.
La Tierra tiene propiedades magnéticas únicas, óptimas para el desarrollo y existencia de la vida.
Se ha demostrado que los organismos vivos producen un campo electromagnético muy débil que permanentemente
reacciona con el campo magnético terrestre. Por ciertas razones físicas estas interacciones deben tener una respuesta a nivel de átomos, células, estructuras celulares y de todo el organismo. Ciertamente se trata de una actuación débil, sin embargo continua y sin limitación temporal. Puesto que no tenemos los respectivos receptores específicos correspondientes, por ejemplo un órgano auditivo que detecte ondas sonoras, no percibimos la influencia del campo magnético directamente.
El magnetismo terrestre es de unos 0,047 mT. Cierta fluctuación y desviaciones cíclicas de la actividad magnética se deben a los ciclos biológicos (diarios, mensuales, anuales, etc.). Las cinco áreas esenciales para la conservación de la vida en la Tierra, condicionadas por el magnetismo, se pueden resumir de la siguiente manera:
Si intervinimos en el estado natural de los oganismos mediante un campo magnético fuerte, es muy probable que el organismo reaccione a este estímulo con una reacción también fuerte.
Antes se creía que el campo magnético fuerte no perjudicaba al organismo humano. Más tarde se demostró que las
personas que trabajaban en fábricas donde estaban expuestas a un campo magnético artificial muy fuerte (trabajando con máquinas de soldar, hornos electromagnéticos) a menudo sufrían de cambios patológicos en el cuerpo, por ejemplo, se les pelaba la piel, o la tenían permanentemente enrojecida, latidos cardíacos irregulares, inapetencia, languidez, dolores de cabeza, sudoración excesiva, etc.
Existe toda una serie de aparatos terapéuticos que utilizan el campo electromagnético y las corrientes eléctricas. El espectro de los rayos electromagnéticos que generan estos aparatos es muy amplio y por esto también los efectos biológicos varían notablemente. Mencionemos al menos algunos aparatos y métodos de curación.
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